• Escuela Infantil Diventium

El juego al aire libre con niños

Os escribo para hablar de la importancia de llevar a cabo cualquier tipo de juego con los pequeños. Existen muchas maneras de jugar , pueden ser individuales, colectivos, se pueden realizar en casa, al aire libre, usar materiales ya existentes o crear los nuestros propios, pueden tener unas normas fijas, o variables e incluso crearlas nosotros mismos de manera conjunta con las personas que formarán parte del juego.


En artículos anteriores hemos dado algunas ideas sobre diferentes juegos o actividades que se pueden llevar a cabo dentro de casa, en este caso damos algunas directrices o ideas que podéis usar con vuestros pequeños cuando salgáis al parque, a dar un paseo…


Es cierto, que debido a las condiciones meteorológicas, como puede ser que anochece más temprano, el frío en invierno o el calor en verano, hace que en ocasiones este tipo de juego queda relegado a un segundo puesto, o directamente usamos elementos que ya están construidos y que tienen una metodología de utilización que deja poco espacio a la imaginación del niño, ya que, éstos tienen implícitos ciertas normas de utilización las cuales suelen ser difíciles de cambiar.


Es por ello que el juego al aire libre, tiene múltiples beneficios como son los siguientes:

  • Potencia la creatividad y la imaginación, ya que puede utilizar elementos de su entorno y darle otra vida a través del juego simbólico.

  • Ayuda a la resolución de problemas o situaciones que se den a la hora de desarrollar los juegos, ya que, en ocasiones pueden darse situaciones en las que sea necesario buscar una solución, para lo que puede utilizar elementos a su disposición que encuentren y no sean peligrosos.

  • Fomenta las relaciones sociales, la cooperación con el otro y la empatía , ya que, si realiza un juego conjunto pueden establecer normas de forma consensuada y compartida , por muy sencillas que sean, como por ejemplo construir juntos una montaña de arena o en qué lugar situarse si se juega al fútbol.

  • Contribuye al desarrollo del autoestima y la autonomía de los niños ,ya que ,sus ideas son tenidas en cuenta y respetadas, ellos pueden solucionar sus conflictos por sí mismos, en caso de que no pudiera ser así ,siempre les podemos ofrecer distintas herramientas para que de forma conjunta aprenda a solucionarlos, este es un proceso de enseñanza en el que el niño se sentirá siempre más seguro con el respaldo de un adulto, pero siempre haciéndole consciente de que él sí puede hacerlo , ya que una vez que el adquiera esas herramientas que nosotros le facilitemos , le será más rápido solucionar los conflictos y hará que su autoestima aumente ya que ha sido capaz de hacerlo por sí mismo.

  • Mejora el desarrollo psicomotriz ,puesto que, la realización de cualquier tipo de actividad física ayuda al desarrollo corporal, haciendo al niño más consciente de sus posibilidades y mejorando día a día su coordinación y esquema corporal.

Una vez comentados los diversos beneficios del juego al aire libre, paso a dejaros algunas ideas de juegos que podéis realizar en este ambiente con vuestros pequeños, recordar que lo más importante para los niños es pasar tiempo con vosotros y eso hace que el vínculo familiar sea más fuerte, también que sean tenidas en cuenta sus ideas, no que se cumplan siempre, podemos llegar a un consenso y crear normas o juegos juntos respetándonos siempre los unos a los otros..

  1. Caminamos con zancos.

Este tipo de juego hace que mejore la coordinación, la capacidad de concentración, a la vez que trabajamos las nociones espaciales y son conscientes de sus posibilidades de acción. También desarrollamos su creatividad, la paciencia y su capacidad de decisión, ya que el mismo puede decorar sus propios zancos y elegir su forma de desplazarse.


Para la realización de los zancos solo necesitamos dos botes, dos cuerdas y pintura o papel de colores para decorar nuestro nuevo juguete.


Una vez que tenemos todos los materiales necesarios, decoramos los botes y una vez concluido con la ayuda de mamá o papá pegamos las cuerdas de un extremo al otro del bote, después repetimos la misma operación con el bote contrario y ¡tachán! Solo nos quedaría empezar a usarlo, siempre con la supervisión de un adulto.


2. Circuito utilizando elementos del parque.


Para la realización de esta actividad solo necesitamos elementos que nos encontramos en el lugar en que hayamos decidido ir a jugar, puede ser desde palos, piedras, montañas de hojas, piñas, etcétera. También podemos usar infraestructuras del propio parque como puede ser un banco, un tobogán…

Una vez que hemos decidido de forma conjunta qué materiales queremos utilizar solo quedaría buscar un espacio en el que poder colocarlos si son materiales naturales.


Podemos hacer un círculo con palos y seguir su esfera, saltar dentro de él, cambiar el elemento e incluir dentro hojas y saltar dentro para coger las hojas y después salir de la misma manera y continuar corriendo hasta un punto que hayamos decidido dejar las hojas y cuando ya no queden más hacer un recuento de ellas.


Si utilizamos materiales de nuestro entorno las posibilidades de realizar actividades fomentando la creatividad e imaginación de los niños son inmensas. Esto hace que a la hora de llevar a cabo este tipo de actividad se desarrollen múltiples capacidades en nuestros pequeños.


3. Tres en raya.


Para la realización de este juego solo necesitamos seis objetos, por ejemplo tres coches y tres pelotas, también seis cuerdas las cuales nos ayudarán a crear nuestro tablero, en el caso de que vayamos a un parque que tenga arena podemos dibujar el tablero y no serían necesarias las cuerdas.

Realizando este juego aprenderán a diferenciar objetos y a situarlos en el espacio, en su lugar correspondiente a la vez de desarrollan los conceptos lógico-matemáticos.


4. Transportamos objetos.


En esta actividad solo necesitamos un cubo o un vaso de plástico por persona, podemos también utilizar elementos de nuestro entorno como pueden ser piedras, arena, agua, hojas, madera, tierra, etcétera.

El juego consiste en transportar estos elementos dentro del vaso o el cubo sin que se caigan, primero puede ser caminando y después variando los tipos de desplazamientos, como puede ser corriendo, dando pasos muy pequeños, saltando o siguiendo una línea, de esta manera estaremos mejorando así la coordinación óculo manual y coordinación mano-pie, a la vez que se divierten.


Esta dinámica podemos variarla usando diferentes soportes para su transporte que pueden ir decreciendo en tamaño, en vez de un vaso podemos usar un cuenco pequeño, una botella donde colocaríamos el objeto en la boca de ésta, una cuchara...


5. Observamos nuestro entorno.


En este caso, solo necesitamos unos prismáticos , los cuales los podemos fabricar con dos rollos de papel y para decorarlos podemos usar pinturas o pegatinas , trabajando así primero la creatividad y el trabajo conjunto, a la hora de unir los prismáticos.


Después le pondremos una lana para que nos sirva para llevar nuestro nuevo objeto al cuello y así no perderlo. De esta manera cuando salgamos de paseo podemos usarlos para ir diciendo todos los objetos o elementos que encontramos en nuestro camino. Este tipo de actividad favorece el desarrollo de lenguaje, la autonomía y la curiosidad por el medio que nos rodea.


También se le puede indicar que busque con los prismáticos algún objeto que previamente le digamos y nos diga dónde se encuentra , con lo cual trabajaríamos la atención y el lenguaje mencionado anteriormente.


6. Somos Arqueólogos.


Para este juego únicamente necesitamos diferentes objetos que previamente hayamos elegido con nuestro pequeño, una pala, un cubo y un lugar al aire libre en el que dispongamos de arena.


Primero delimitaremos una parcela de arena, para no perder los objetos, después los esconderemos, para que, posteriormente nuestro pequeño los vaya buscando y nombrando los elementos que va encontrando.

Una variante de este juego puede ser que si nuestro pequeño ve dónde enterramos el objeto, podemos soterrar solamente dos y una vez hecho esto indicarle el nombre del elemento para que busque en cuál de los dos lugares se encuentra, de esta manera trabajamos el lenguaje y la atención.


Estas son solo algunas sugerencias de juegos que se pueden hacer al aire libre, también podemos usar juegos tradicionales como puede ser el pañuelo, el corro de la patata, carreras de desplazamientos, cualquier juego que incluya una pelota…


No es necesario que todos los juegos tengan unas directrices, en ocasiones también tenemos que dejar que nuestros pequeños experimenten por sí mismos, libremente, siempre que el juego no dañe su salud.


Esperamos que os ayuden y disfrutéis con vuestros pequeños.


Beatriz Ramos

Tutora de aula en Escuela Infantil Diventium


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